Rehabilitación estructural
Agustín Durán 14
Dos actuaciones en un mismo edificio muestran cómo un diagnóstico preciso permite reparar daños estructurales localizados sin intervenir innecesariamente sobre el conjunto.

Estado previo y diagnóstico
Las dos intervenciones —en las viviendas 2.º B y 3.º B— se concentran en zonas húmedas donde la presencia continuada de agua había afectado a los forjados. Las catas permitieron delimitar la pérdida de capacidad y confirmar que la reparación podía abordarse de forma localizada, protegiendo el resto de la estructura.

Del plano a la obra
El proyecto define una sustitución acotada del área dañada y los encuentros necesarios con la estructura conservada.
Intervención y evolución de la obra
En ambos casos se estabilizó primero la zona, se retiraron capas y piezas degradadas y se ejecutó la solución de refuerzo o sustitución. En la actuación del 3.º B el ámbito estructural se acotó a aproximadamente 4,5 m², una decisión basada en la inspección directa y no en una sustitución indiscriminada.


Resultado y estado actual
La primera intervención está terminada y permite ver la reparación completamente integrada. La segunda se documenta hasta su estado actual de obra; incorporaremos el resultado final cuando concluyan todos los trabajos y acabados.



